SYD FIELD
EL
MANUAL
DEL
GUIONISTA
Ejercicios e
instrucciones
para escribir un buen
guión paso a paso
Del famoso profesor,
conferenciante y autor
del éxito de ventas
El libro del guión
Lo más difícil de escribir es saber qué escribir
Índice
Introducción 7
Primera parte:
LA PREPARACIÓN 9
1. Por dónde empieza el escritor 11
2. Sobre la estructura 17
Introducción
Desde la publicación de “El libro del guión” viajé mucho por
los Estados Unidos, Canadá y Europa impartiendo talleres y seminarios de
escritura de guiones a diferentes profesionales de la industria
cinematográfica, guionistas profesionales, estudiantes y personas de toda condición.
Todos tenían una cosa en común: querían escribir guiones.
Yo les digo que lo primero que tienen que hacer es olvidarse
de la idea de que voy a enseñarles cómo se escribe un guión. Yo no puedo
enseñar a nadie a hacer nada; si quieren escribir un guión, les advierto que
van a tener que enseñarse a sí mismos a hacerlo.
“El Manual del Guionista” no es uno de esos libros de “cómo
hacer”; es un libro de “qué” hacer. Si usted tiene una idea para un guión y no
sabe qué hacer con ella, este libro le dirá qué tiene que hacer para escribir
un buen guión.
“Cómo” lo haga es asunto suyo.
“El Manual del Guionista” está basado en los talleres de
escritura de guiones que llevo en Los Ángeles. Planifico y estructuro los
talleres de ocho semanas de manera que los alumnos se pasen las cuatro primera
semanas preparándose para escribir su material y las cuatro se-manas restantes
escribiéndolo. El objetivo del curso (y yo siempre insisto mucho en eso de los
objetivos) es escribir y completar las primeras treinta páginas, o Acto I del
guión.
Los alumnos llegan a la primera clase con una idea corta
para un guión, expresada en tres frases. Por ejemplo: “Mi historia trata de una
ejecutiva de vacaciones en Hawai; allí conoce a un joven con el que tiene una aventura
y regresa con él a Los Ángeles, donde se da cuenta de que la relación no
funciona”.
Así de simple.
En esta primera clase hablamos de la estructura dramática y
explicamos el paradigma; la primera tarea de los alumnos es estructurar la
línea argumental (story line) haciendo un trata-miento de cuatro páginas en el
que se concentran en el final, el principio y los dos primeros plot points o
puntos argumentales. Yo lo llamo “el ejercicio de la patada en el culo”, porque
probablemente sea lo más difícil que tendrá que escribir el alumno. Durante la
segunda sema-na hablamos del personaje, y la tarea consiste en escribir las biografías
de los dos o tres personajes principales. Durante la tercera semana
estructuramos el Acto I utilizando fichas de 9 x 15 cm. y redactamos la
historia previa, lo que ocurre un día, una semana o una hora antes del
principio de la historia. En la cuarta semana escribimos las diez primera
páginas, y el resto del taller está dedicado a la escritura de diez páginas a
la semana. Al final de este curso de ocho semanas, los alumnos han terminado
las primeras treinta páginas, o Acto I, de su guión.
Nos tomamos un pequeño descanso y luego pasamos al Taller
del Acto II; el objetivo de este curso de ocho semanas es escribir y terminar
el Acto II. En el tercer taller se completa el Acto III y la reescritura.
Este libro está planeado y estructurado exactamente igual
que los talleres de escritura de
guiones. El material funciona. Lea un capítulo, luego haga
el ejercicio propuesto al final del capítulo y cuando termine el libro habrá
escrito un guión. “El Manual” le propone un plan de trabajo que puede usted
seguir desde el principio hasta el final; es como un mapa, una guía que lo
orientará durante el proceso de escritura del guión.
Los ejercicios con los que se cierra cada capítulo le darán
la oportunidad de desarrollar las técnicas de escritura de guiones. Espero que
considere sus progresos en la experiencia de escribir un guión desde este punto
de vista. No aprenderá nada si no se permite a sí mismo cometer algunos
errores, intentar cosas que no dan resultado y escribir pura y simplemente muy
mal.
¿Está dispuesto a hacerlo?
¿Está dispuesto a intentar hacer cosas que no dan resultado?
¿Está dispuesto a sentirse perdido en un mar de dudas y confusión, enfadado y
preocupado, sin saber si su trabajo es bueno o no?
Este libro es una experiencia de aprendizaje.
Es una propuesta empírica. Cuánto más haga, mejor lo hará;
es como nadar o andar en bicicleta.
Lea primero el libro; cuando esté dispuesto a empezar a
trabajar en su guión, vaya leyendo capítulo por capítulo. Es un proceso
escalonado; es posible que dedique una semana o un mes a un solo capítulo.
Tómese todo el tiempo que necesite para completar el material de cada ejercicio.
El propósito de “El Manual del Guionista” es aclarar, desarrollar
y ampliar los conocimientos, la comprensión y las técnicas del guión y del arte
y oficio de la escritura de guiones.
“El Manual del Guionista” le ofrecerá la oportunidad de
enseñarse a sí mismo las técnicas y aptitudes necesarias para escribir un
guión.
Por eso es un libro de qué hacer. Nadie va a enseñarle cómo
se escribe nada; usted se enseñará a sí mismo a hacerlo.
De eso se trata en cualquier caso.
“Las aspiraciones de un hombre”, escribió Robert Browning,
“deberían exceder a su com-prensión”.
PRIMERA PARTE
La preparación
Por dónde empieza el guionista
En dónde respondemos a la cuestión de por dónde empezar
¿Por dónde empieza el guionista?
Cuando usted se sienta con la intención de escribir un
guión, ¿por dónde empieza? ¿Por un plano de un automóvil corriendo por una
carretera en mitad del desierto? ¿En un circuito de carreras, en medio del
frenesí de la multitud? ¿Por un silencio en el que se oye el sonoro tic-tac de
un reloj?
¿Por dónde empieza el guionista? Es una pregunta que oigo
continuamente. En los talleres y seminarios que imparto aquí y en el
extranjero, la gente me dice que tiene una idea estupenda para un guión, pero
que no sabe por dónde empezar. ¿Tienen que escribir un resumen, esbozar las
líneas generales o hacer anotaciones? ¿Empiezan por una persona, por un
artículo de diario o por el título?
Escribir un guión es un proceso, un periodo de desarrollo
orgánico que cambia y avanza continuamente; es un oficio que de vez en cuando
se eleva hasta la categoría de arte. El autor pasa por una serie de etapas
concretas al dar cuerpo y dramatizar una idea; el proceso creativo es el mismo
para todos los tipos de escritura; sólo cambia la forma.
Cuando se sienta para escribir un guión, está dando comienzo
a un proceso que dará por terminado meses o quizás años más tarde con unas
ciento veinte páginas llenas de palabras, diálogos y descripciones; es lo que
llamamos un guión.
Si sabe por dónde empieza el guionista, puede elaborar un
plan que lo guiará paso a paso a lo largo de todo el proceso de escritura del
guión. Éste es el propósito de este libro.
Así que... ¿por dónde empieza el guionista?
¿Por una hoja de papel en blanco? Sí. Pero tiene que llenar
ciento veinte hojas de papel en blanco con su guión. Y un guión se define como
una historia contada en imágenes por medio del diálogo y la descripción y
situada en el contexto de la estructura dramática.
¿Y si empezáramos por el personaje? Sí. Sin duda alguna. En
todo guión resulta esencial la presencia de un personaje fuerte y atractivo. Un
personaje bien desarrollado y con profundidad hará avanzar la historia con
fluidez y claridad; se trata de un punto de partida sólido y fiable, pero no es
por ahí por donde empieza el guionista.
¿Y si empezáramos por algún incidente o experiencia que le
haya ocurrido a usted o a algún conocido? En ocasiones podrá utilizar una
experiencia determinada como punto de partida de su historia, pero muchas veces
se encontrará con que se está aferrando a la “realidad” de esa experiencia,
porque quiere transmitir “fielmente” esa situación o incidente. Y tiene que
desentenderse de la “realidad” para poder dramatizarla eficazmente. “Quién hizo
qué” y “dónde ocurrió” por lo general sólo lo conducirán a una historia poco
consistente con muy poco o ningún valor dramático.
¿Con una idea? Sí, desde luego, pero una idea no es más que
una idea: tiene que dramatizarla, desarrollarla, darle cuerpo, hacerla decir lo
que usted quiere decir. La idea no le proporciona la suficiente información.
Tiene que dramatizarla.
¿Y si utilizara un lugar o locación y empezara por ahí?
Puede hacerlo. Empiece por un lu-gar determinado, una locación; pero sigue sin
ser suficiente; tiene que crear un personaje y una situación para construir la
historia.
¿Con la trama? ¿Una trama de qué? La trama es lo que ocurre,
y dado que está sentado delante de una hoja de papel en blanco, tendría que ser
lo último que se le pasara por la cabeza. Olvídese de la trama en este momento.
Ya nos ocuparemos de ella cuando llegue la ocasión.
¿Y la investigación? ¿Qué es lo que va a investigar? Hay que
tener un tema de investigación.
Y ése es el punto de partida. El tema.
¿Por dónde empieza el guionista?
Por un tema y la estructura.
Antes de poder prepararse siquiera para escribir el guión,
tiene que tener un tema definido, una acción y un personaje.
El tema puede ser tan simple como el de un visitante del
espacio exterior que no llega a tiempo a su nave espacial y es encontrado por
unos niños que se hacen sus amigos y lo ayu-dan a escapar (E.T., el
extraterrestre). O el tema puede ser que el campeón del mundo de los pesos
pesados pierde su título y luego lo vuelve a recuperar (Rocky III). O puede ser
que un arqueólogo recupera un documento o artefacto famoso que ha estado
perdido durante siglos (Indiana Jones y los cazadores del arca perdida [Riders
of the Lost Ark]).
Lo primero que les pido que hagan a los alumnos de mis
talleres de escritura de guiones es decirme de qué trata su historia. Antes de
poder empezar un guión es necesario conocer el tema –es decir, de qué trata el
guión– en términos de un personaje que desarrolla una determinada línea de
acción dramática o cómica.
Escribir un guión es un proceso que se realiza paso a paso.
Primero se busca el tema; luego se estructura la idea, luego se elaboran las
biografías de los personajes, luego se realizan las investigaciones necesarias,
luego se estructura el Acto I en fichas de 9 x 15; luego se escribe el guión,
día a día, primero el Acto I, luego el Acto II y el Acto III. Cuando se termina
el primer borrador de “palabras sobre el papel” (la primera versión en forma de
guión), se hacen las revisiones y cambios básicos para reducirlo a la extensión
adecuada, y luego se retoca hasta que está listo para ser enseñado. Debe tener
claro cada uno de estos pasos, y saber a dónde va y qué es lo que está
haciendo. Resulta muy fácil perderse en las palabras y la acción del guión en
desarrollo.
¿De qué trata su historia? Defínala. Articúlela.
¿Está escribiendo una historia de amor con un fuerte
componente de acción y aventura, o está escribiendo una historia de acción y
aventuras con un fuerte interés romántico? Si usted no lo sabe, ¿quién va a
saberlo?
¿Quién es su protagonista y cuál es la acción de su
historia? ¿Qué ocurre?
¿Cuál es el tema de su guión? Reduzca su idea a un personaje
y una acción expresados en unas cuantas frases, no más de tres o cuatro.
Recuerde que esto no tiene nada que ver con su guión o con la precisión de su
historia; se trata simplemente de una guía a seguir durante el proceso de
escribir el guión.
Tiene que saber sobre qué está escribiendo.
Un guión sigue una línea de acción narrativa determinada,
concisa y ajustada, una línea de desarrollo. Un guión siempre se mueve hacia
delante, siguiendo una dirección, hacia la reso-lución. Hay que mantener el
rumbo a cada paso del camino; cada escena, cada fragmento tiene que llevarlo a
alguna parte, haciéndolo avanzar en términos de desarrollo argumental. Resulta
muy fácil perderse en el laberinto del proceso de escribir día a día.
Lo único que puede verse es la página que se está
escribiendo y las páginas ya escritas. No puede verse nada más allá de ellas.
Tiene que saber qué historia está escribiendo. Tiene que tomar una decisión
creativa sobre qué historia está escribiendo o va a escribir. Antes de poder
empezar a escribir tiene que plantearse la idea desde el principio para
encontrar el centro de atención y la dirección de su historia.
¿Cuál es el tema de su guión? ¿De qué trata su historia, en
términos de acción y personaje? Escríbalo en unas cuantas frases. Como por
ejemplo:
Mi historia trata de un abogado poco escrupuloso que conoce
a una mujer casada de la que se enamora y mata a su marido para poder estar con
ella. Pero fue inducido por ella a cometer el crimen y termina en la cárcel,
mientras que ella termina con una fortuna en un paraíso tropical. Ése es el
tema de Cuerpos ardientes (Body Heat), escrito por Lawrence Kasdan.
O: mi historia trata de un hombre de negocios americano (el
protagonista) que viaja a un país latinoamericano para averiguar qué le ocurrió
a su hijo durante un golpe militar y se entera de que fue asesinado (la
acción). Ése es el tema de Missing, escrito por Costa-Gavras.
O: mi historia trata de un ladrón profesional, un solitario,
que consiente en realizar un trabajo para un sindicato del crimen y es
traicionado; termina matando a todo el mundo y recuperando lo que es suyo. Ése
es el tema de Ladrón (Thief), escrito por Michael Mann.
¿Sobre qué está escribiendo? Anótelo; es posible que al
principio tenga que llenar varias páginas. Redúzcalas a unas cuantas frases
concentrándose en el tema, la acción y el persona-je. Es posible que necesite
varios días de reflexión antes de poder separar siquiera los elemen-tos
principales de su historia. No se preocupe por el tiempo que tarde. Limítese a
hacerlo.
El tema es la línea directriz que tiene que seguir al
estructurar la acción y el personaje den-tro de una línea argumental dramática.
¿Por dónde empieza el guionista?
Por el tema y estructura.
Y eso nos lleva a la estructura.
---------------------------------------------------------------------------------------------------------
Ejercicio
Escriba su idea en tres frases concentrándose en la acción y
el personaje. Decidir quién es el protagonista no le costará mucho esfuerzo,
pero es posible que le resulte más difícil definir la línea de acción. Puede
que lo ayude realizar asociaciones libres sobre su línea argumental en términos
de la acción. No sea concreto; evite los detalles. Generalice cuanto le sea
posible.
Es posible que necesite escribir tres o cuatro páginas para
definir la acción y decidir qué historia va a contar. Reduzca luego la idea a
unos cuantos párrafos. Luego reduzca estos a unas cuantas frases. Dígalas en
voz alta. Léalas en voz alta. Retóquelas un poco más. Hágalo hasta que tenga perfectamente
claro su tema y pueda expresarlo con claridad y concisión en tres o cuatro
frases.
Este es el primer paso en el proceso de escribir un guión.